Jean Picazo estuvo en el matutino Sale el Sol para hablar de uno de los temas que más confunde a las parejas: la química sexual. Qué es, de dónde viene, por qué desaparece — y, sobre todo, si es posible recuperarla o si una vez que se va, se fue para siempre.
Química y conexión no son lo mismo
El primer punto que Jean aclara es una distinción que parece obvia pero que pocas parejas han procesado de verdad: la química no es lo mismo que la conexión. Son dos cosas distintas, con orígenes distintos y con diferentes niveles de control sobre ellas.
La química es biológica. Es un intercambio de señales a través de feromonas que sucede al margen de la voluntad. Existe o no existe desde el primer encuentro, y no se puede fabricar ni forzar. Es la chispa inicial que hace que dos personas se atraigan físicamente sin que haya una razón racional clara.
La conexión, en cambio, se construye. Se basa en sincronicidad de proyectos, valores e intereses compartidos, en la calidad de la comunicación y en el trato cotidiano. Y a diferencia de la química, la conexión sí está bajo el control de la pareja — puede alimentarse, puede descuidarse y puede recuperarse.
El problema de confundirlas es que cuando la química inicial decrece — como es inevitable que suceda en cualquier relación larga — la pareja puede interpretar eso como una señal de que “ya no hay amor” o de que “la relación se acabó”. Cuando en realidad lo que cambió fue la química, no la conexión.
Tres factores que desgastan la chispa
Jean identifica en la entrevista los patrones más comunes que apagan el interés entre dos personas que en algún momento se desearon con intensidad:
La rutina sin cuidado personal. Con el tiempo, muchas personas dejan de poner atención en sí mismas dentro de la relación. No es vanidad — es autorespeto. Descuidar la propia imagen, el estado de ánimo o la energía que se lleva a la relación envía un mensaje implícito: “ya no me esfuerzo”. Y ese mensaje se percibe.
La complacencia excesiva. Hay una versión del “adaptarse a la pareja” que va demasiado lejos: perder la propia esencia, dejar de tener opiniones, dejar de ser interesante porque se está ocupado siendo funcional. La atracción requiere que haya algo que descubrir en el otro. Cuando una persona renuncia a su individualidad por completo, deja de ser atractiva — no por maldad, sino por ausencia.
El control excesivo. El polo opuesto: querer controlar cada aspecto de la vida de la pareja sofoca la relación. La atracción necesita cierto espacio, cierta autonomía, cierta tensión que no puede existir cuando todo está controlado y previsto.
Cómo mantener encendido el interés
La respuesta que Jean da no es una lista de técnicas de seducción. Es más profunda que eso: convertirse constantemente en la mejor versión de uno mismo. Identificar qué conductas propias generan distancia o rechazo — y tener la honestidad de trabajar en ellas.
Y junto a eso, mantener el factor sorpresa. La novedad no tiene que ser espectacular para ser efectiva. Un cambio de plan, una propuesta inesperada, mostrar una faceta que no se había mostrado antes. La reinvención constante — de uno mismo y de la dinámica de pareja — es lo que evita que el deseo se convierta en hábito.
Por qué el libro le habla tanto a ellas como a ellos
En la entrevista, Jean también habla del libro Vuélvelas Locas desde una perspectiva que no siempre se menciona: aunque está escrito desde y para los hombres, las mujeres que lo leen obtienen algo igualmente valioso.
Para los hombres: funciona como una “charla entre amigos” que los lleva a identificar errores habituales a través de testimonios reales de mujeres. Sin culpa, sin sermón — con franqueza.
Para las mujeres: les ayuda a entender los procesos masculinos. Por qué los hombres actúan como actúan, qué hay detrás de sus patrones. Esa comprensión, dice Jean, es la base para construir acuerdos reales basados en comunicación y complicidad — no en suposiciones ni en resentimientos acumulados.
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→ Consigue el libro en Amazon → Conoce el taller en líneaGUÍA COMPLETA: Este artículo forma parte de la guía Vida sexual en pareja: cómo mejorarla y mantenerla viva. Ahí encontrarás el mapa completo del tema.

