Manual del amante perfecto

Semana 2: ACEPTA EL RETO

Ser el amante perfecto NO ES PARA CUALQUIERA. No son fórmulas mágicas ni tips para memorizar. Como cualquier actividad de la vida, llegar a la maestría requiere mucha chamba: compromiso, disciplina, dedicación, esfuerzo, entrenamiento, enfoque, creatividad, capacidad de lidiar con la frustración, humildad, hambre por aprender.

Ser el amante perfecto es todo un proyecto, hay que abrazarlo, desearlo, aceptar el reto y chingarle, pero cuando ves el brillo en los ojos de tu chica, su sonrisa incontenible, su apetito sexual en aumento y su disposición a llevar las cosas cada vez más lejos, entiendes que todo tu esfuerzo vale la pena.

Para empezar este camino de iluminación debes estar dispuesto a hacer cosas que te dan mucha hueva y cosas que te dan mucho miedo. En principio, debes estar de acuerdo en desaprender todo (o mucho) de lo que has aprendido a lo largo de tu vida con respecto al sexo, a las mujeres y a ti mismo. Debes cambiar hábitos y hacer cosas que aparentemente no tienen nada que ver con el sexo, pero vaya que lo tienen (piensa en Daniel San lavando coches y pintando bardas). Y al final, todo este camino de aprendizaje y entrenamiento te llevarán no solo a ser un crack en la cama, sino fuera de la cama también. Y no solo eso, todo lo aprendido, modificado y logrado en este sendero divino del superhombre sexual impactará positivamente en todos los aspectos de tu persona (físico, psíquico, emocional y espiritual) y en todas las áreas de tu vida (personal, sentimental, social y profesional). Ese es un bonus que no imaginabas, ¿cierto?

El hecho de que estés leyendo esto ya es un excelente indicador, por lo cual te felicito, el mundo necesita más gente como tú. Lo digo en serio.

Para que te vayas preparando, este reto personal que estás incorporando a tu vida incluye cambios que van desde tu salud y condición física hasta tu sensibilidad y capacidad de empatía, pasando por un contacto profundo contigo mismo y, simultáneamente, con tu pareja.

Reto de la semana: VISUALIZA LA META

Busca un momento para estar tú solo, relajado, concentrado, y trata de imaginar a ese amante que quieres ser. Imagina la mayor cantidad de detalles que te sean posibles: cómo te ves a ti mismo como persona, cómo te ves físicamente, qué le reflejas al mundo, cómo te ve tu pareja, cuántas veces a la semana tienen sexo, cuánto duran sus encuentros, cómo lo gozan ella y tú, cómo ella te lo pide cada vez más, cómo termina cada vez más satisfecha, feliz y lista para el siguiente round. Cómo está su humor cada día, cómo se ve ella físicamente, cómo se siente y se percibe como persona, qué le refleja al mundo, cómo es su relación como pareja, como amigos, como cómplices, como amantes desenfrenados. En fin, dale vuelo a tu imaginación. Ahí es a donde quieres llegar, mantenlo siempre presente y que sea tu motor durante esta fascinante travesía.

Coge mejor. Vive mejor.