Manual del amante perfecto

Semana 1: NUNCA DEJAMOS DE APRENDER

Por más conocimiento y experiencia que tengas en cualquier tema, nunca dejas de aprender y de desarrollar tus capacidades. Puede ser tu profesión, tus hobbies… o el sexo. 

Sentarte en tus laureles y pensar que ya te la sabes, que dominas, que eres el master, que a ti nadie te va a venir a decir cómo hacer tu chamba, es la receta perfecta para el declive, para el camino a convertirte en obsoleto y que te den las gracias por tus servicios. 

El mundo va cambiando, las circunstancias van cambiando, la gente a tu alrededor va cambiando, tú vas cambiando. Te toca mantenerte al tiro, alerta, actualizado, experimentando, empujando tus límites. Sin miedo al éxito pero, sobre todo, sin miedo a cagarla. Una y otra vez, pues las cicatrices valen más que las medallas. Nadie te pide que seas perfecto, pero nadie te perdonará si no lo intentas. Al menos tú no deberías. 

En el sexo, a pesar de ser uno de los terrenos más importantes del ser humano a nivel físico, psíquico, emocional y social, resulta que no tenemos una educación académica, ni un entrenamiento profesional. Nuestros conocimientos vienen de oídas, de pláticas con amigos, del porno, de irlo descubriendo y practicando “a como Dios nos da a entender”. O sea, todo mal. Por ello, nuestra vida sexual depende de factores tan diversos como nuestra educación y costumbres, nuestras circunstancias, nuestra personalidad… y todo lo anterior aplicable también a nuestras parejas, cómo nos relacionamos con ellas a partir de dichos factores y cómo se relacionan ellas con ellas mismas. 

Y crees que el sexo es como lo conoces, como lo has vivido, bueno o malo, pero así es. Supongo que, dado que estás leyendo este artículo (o sea, te suscribiste al taller), has tenido el afortunado acierto de cuestionarte al respecto y tienes un interés genuino por descubrir nuevas formas de vivir tu sexualidad. ¡BRAVO! 

El primer paso para poder sacarle todo el provecho a taller, al libro, a estos artículos y a los contenidos de @vuelvelaslocas es justo eso, aceptar que nunca terminas de aprender. Yo mismo sigo descubriendo cosas nuevas, cometiendo errores, buscando información, poniéndome retos, expandiendo mis horizontes. No paro, y los resultados valen la pena absolutamente. 

Te felicito nuevamente por darte a ti mismo (y a tu pareja) este regalo, y te agradezco de todo corazón que me concedas el honor de compartir contigo mis descubrimientos. 

Y, hablando de retos, aquí te va uno para que empieces tu camino hacia la iluminación sexual: 

Reto de la semana: APRENDE A DARLE PLACER COMO SE LO DA ELLA MISMA

Este es un reto MUUUUUY divertido y justamente te pone en el mindset de “SEGUIR APRENDIENDO”. Es muy común que nosotros le demos placer a nuestra pareja según como sabemos, o como hemos visto en el porno, o en el mejor de los casos, guiándonos por las señales que ella nos da, pero es muy raro que le preguntemos, tal cual, CÓMO LE GUSTA A ELLA. Podría hasta parecer tonto, se supone que nosotros tendríamos que saber, pero justo esa mentalidad es la que nos limita. Puedes llevar años de relación con tu pareja Y NO SABER. Te lo digo porque lo he visto. Así es, tal vez ella se da placer a sí misma de maneras distintas a las que tú se lo das. Nadie conoce su cuerpo, su ritmo, sus detonadores y sus puntos clave mejor que ella misma, así que sírvele un vinito, prepárale una cenita y dile que quieres aprender. Dependiendo de su personalidad y de su relación contigo (y con ella misma), puede ser que tu petición le sorprenda, tal vez se intimide o sienta pena. Trata de darle toda la confianza posible, sé tierno y empático, dile que genuinamente quieres aprender cómo lo hace ella para que tú puedas hacerlo mejor cuando llegue tu turno. Lo va a agradecer. Y no te cuento cómo se van a prender los dos. Ooooooh sí. 

Coge mejor. Vive mejor.